Perdi

Perdi

Fuimos al Refugio para buscar una perrita que pudiera hacerle compañía a mi madre. Fué vernos y no parar de dar cariño, nos enamoramos de ella a pesar de su aspecto desaliñado. Tras un buen corte de pelo y un rico baño ya parecía otra. A su llegada a casa enseguida supo cual era su cama y allí le gustaba estar pero no quería jugar y pasaron casi 2 meses hasta que oimos su primer ladrido (tenía una mirada triste). Ahora es la alegría de la casa, nos adora y nosotros a ella, es todo cariño y amor, y desde luego ya sabe jugar y ladrar. Os envío algunas fotos para que veais lo guapa que está, (algunas veces juraría que sonrie). Muchísimas gracias por la labor que haceis, es realmente maravillosa. Ah, nuestra perrita se llama Perdi (le dejamos el mismo nombre que tenía en el Refugio).